Un Loco Campamento Capítulo 1

Recuerdo una vez que un amigo me invitó a una actividad que realizaría junto a un grupo de jóvenes, se trataba de un campamento juvenil en las afueras de la ciudad; no soy el tipo de personas que se anime a estar involucrado en esas cosas pero fue tanta su insistencia que no tuve otra opción que asistir. Los días habían pasado tan rápido que cuando me di cuenta ya faltaba menos de una semana y yo ni siquiera me había organizado para ello, fue cuando faltaba menos de un día que comencé a planificar que llevaría, nunca había ido a un campamento y no tenía ni idea de que llevar así que metí las cosas más esenciales: Ropa y objetos personales. La comida no podía faltar, más cuando uno mismo se conoce tan bien que sabe que tiene comer algo cada cinco minutos o sino siente que desmaya del hambre.

Comencé a buscar en todas partes de la casa para saber que podía hacerme falta y mi sorpresa fue cuando abrí la nevera para ver que comida podía llevar, había un quesillo que mi hermana menor había preparado para ella, como es tan delicada con sus cosas no le pedí permiso para agarrar y probé solo un poco, después de todo  ¿Qué daño puede hacer?

Seguí en búsqueda de cosas hasta que llené mi maleta de tantas  tonterías que parecía que me mudaba cuando realmente eran solo tres días y dos noches. Antes de irme debía pasar por la casa de mi amigo Jhon, quien me había invitado, allá esperaríamos todos los jóvenes a que llegara el transporte para irnos a nuestro destino. No pasaron dos horas antes de que llegara el autobús que nos llevaría, todos nos subimos cual salvajes en la selva y nos acomodamos como pudimos. Pasada la hora ya habíamos llegado a lugar del campamento, pero al bajarnos no vi más que un camino largo y extendido lleno de barro, porque claro, siempre que toca viajar al campo es casi una ley llenarse los zapatos de barro.

Caminamos durante unos cuantos minutos por un camino oscuro y en el que apenas que podían ver los charcos en los que se reflejaba la poca luz que había ya que no iluminación eléctrica tenía aquel lugar, fueron los minutos más largos de mi vida. Más adelante nos encontramos con un portón que daba pie a un camino en subida por donde había que pasar para llegar a la casa donde nos quedaríamos. Como si fuera poco hacía horas que no había comido y entre tanto caminar más hambre daba y la comida que había llevado era para preparar así que no tenía otra opción que esperar, pero bueno, ya de antemano nos había dicho que esa noche habría cena aunque con el hambre que tenía no creo que lo que fuesen a dar pudiese calmar mi estómago, y más cuando para mucha gente la cena es un como un desayuno de pobres mientras que para mí es como almorzar dos veces ya que si he de morir que sea lleno y no de hambre.

Al instalarnos en el lugar me pude dar cuenta que entre tantas personas no conocía a realmente casi nadie, y aquellos que creía conocer andaban con sus grupos, mientras que mi amigo por ser parte del grupo musical estaba entretenido con los demás que unos minutos más tarde abrirían el campamento con un concierto. Del concierto no me puedo quejar, no eran profesionales pero tocaban como tales, sin embargo ¿Quién puede disfrutar algo cuando sientes que tu estómago te dice a gritos que lo alimentes?. Terminado el concierto llegó la hora de comer y mis temores eran ciertos, dos pastelitos con un poco de queso, o eso creo, me los comí tan rápido que no pude distinguir su sabor. Luego de comer llegó la hora de dormir, sin embargo la noche sería algo que daría inicio a una de las situaciones más incómodas que he tenido que pasar.

 

Continuará…

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